Oraciones

Estás en manos de Dios

Estás en manos de Dios

Piensa que estás en manos de Dios, tanto más fuertemente agarrado cuanto más decaído y triste te encuentres. Vive feliz, te lo suplico. Vive en paz. Que nada te altere. Que nada sea capaz de quitarte tu paz. Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales. Haz que brote y conserva siempre en tu rostro [...]

Oración de los secuestrados

Oración de los secuestrados

Don Fernando Araujo es ministro de Asuntos Exteriores de Colombia´. En el IV Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo, celebrado en Madrid el 2008, participó en calidad de secuestrado de las FARC, que lo retuvieron durante seis años. Hubo una fuerza que lo sostuvo durante ese tiempo. Explicó cómo, cada mañana, se situaba mentalmente frente al sagrario de la parroquia de Bocagrande, que tan bien conocía. Y, frente a un altar imaginario, que revivía con fuerza, rezaba esta oración:

Oración por una madre fallecida

Oración por una madre fallecida

Los Musukos queremos hacer llegar nuestras condolencias para la familia de Tito Romero por la muerte de su Madre Doris Valverde QEPD. En la actualidad, Tito es el bajista del grupo, “el que siempre puede” y nos acompaña en todas las presentaciones y ensayos.

Oración para amar y servir

 Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida; Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua; Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor. Cuando sufra, dame alguien sin consuelo; Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro; Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado. Cuando no tenga [...]

Silencioso Peregrino

Silencioso Peregrino

José le enseñaría los diferentes tipos de madera; la porosa y poco consistente del chopo, la excelente madera de roble, para hacer vigas. María le contaría cuentos e historias de familia, rezarían juntos.

Salmo 34 (33), El Señor escucha

Salmo 34 (33), El Señor escucha

El Salmo 34 (33) es un hermoso salmo que expresa el amor preferencial de Dios por los “pobres”, los “Anawim”. nos dice que el justo está bajo las alas protectoras del Señor y nada le puede afectar. Los “corazones que sufren”, son proclamados “dichosos”, ¡en tanto que los ricos son tildados de “desprovistos”!